Traducimos proyectos reales al lenguaje de la financiación pública y los beneficios fiscales. Consultoría de incentivos fiscales I+D+i.
No todos los proyectos. Los que encajan, bien traducidos.
El criterio, antes que el instrumento.
Trabajamos un proyecto cuando, leído con criterio, hay una vía razonable —fiscal o pública—. Cuando no la hay, lo decimos antes de empezar.
El proyecto antes que la vía.
Primero se evalúa el proyecto. Después se decide qué vía, fiscal o pública, lo sostiene. Nunca al revés.
Trabajo de traducción técnica.
Que un expediente se conceda o no suele depender de cómo está escrito. Cada vía pide su lenguaje, y ese es nuestro trabajo.
Solo si hay resultado.
Modelo 100% a éxito: solo cobramos cuando hay retorno —ayuda concedida, deducción aplicada o certificación favorable—. Lo que no se obtiene, no se factura.
Primero entender.
Después plantear.
Cuatro pasos, sin atajos. La primera lectura es siempre técnica; el resto del trabajo depende de lo que esa lectura encuentre.
Entender el proyecto real.
Conversación técnica con tu equipo: qué se hace, cómo se hace y qué incertidumbre se resuelve. Sin cuestionarios genéricos.
Traducirlo al lenguaje técnico-fiscal.
Encajar la actividad real en los términos de la normativa: novedad, mejora sustancial y riesgo tecnológico, con el rigor que exige cada vía.
Decidir si hay encaje.
Si la vía es razonable, se plantea. Si no la hay, se dice antes de iniciar el expediente. El criterio va siempre por delante.
Ejecutar y defender.
Redacción, presentación y defensa del expediente ante el organismo, hasta el resultado.
Lo que sabemos traducir.
Incentivos fiscales y financiación pública: dos vías para rentabilizar lo que tu empresa ya está haciendo.
Incentivos fiscales a la I+D+i
Financiación pública
Modelo 100% a éxito. Honorarios condicionados a la concesión, la deducción aplicada o la certificación favorable.
Más de una década traduciendo proyectos.
Doce años logrando retornos económicos a través de la financiación pública y los incentivos fiscales a la I+D+i. Los siguientes números resumen ese trabajo acumulado.
— Empresas y negocios atendidos
— Expedientes gestionados · incentivos y financiación pública
— Retorno generado a clientes
Traducir bien cambia el resultado.
Preguntas frecuentes.
Las dudas más habituales sobre los incentivos fiscales a la I+D+i. Si tu caso no encaja aquí, escríbenos.
Es un incentivo del Impuesto sobre Sociedades que reduce la cuota a pagar en función del gasto que tu empresa dedica a investigación, desarrollo e innovación tecnológica. Es compatible con otras ayudas y se aplica en tu propia declaración, sin depender de una convocatoria.
Depende de cómo se califique la actividad. Si es I+D, la deducción puede alcanzar el 42% del gasto certificado; si es innovación tecnológica, el 12%. Esa deducción se resta después de la cuota del Impuesto sobre Sociedades, dentro de los límites anuales que fija la ley, y lo que no se aplica un año no se pierde: queda para los siguientes. Calcular bien la calificación y el importe aplicable cada ejercicio es parte central de nuestro trabajo.
Es una certificación oficial que vincula a la Administración tributaria sobre la calificación del proyecto como I+D o innovación. Da seguridad jurídica: blinda la deducción frente a una inspección posterior.
La deducción no se pierde. Puede aplicarse en ejercicios futuros y, bajo determinadas condiciones, monetizarse: recuperarse en efectivo mediante abono de la Agencia Tributaria aunque no haya cuota que compensar.
Sí. Las deducciones no aplicadas de ejercicios anteriores no prescritos pueden recuperarse dentro de los plazos que marca la normativa. Es habitual haber generado derecho a deducción en el pasado sin haberlo aprovechado.
A grandes rasgos, la I+D crea conocimiento o tecnología nueva, o una mejora sustancial; la innovación tecnológica parte de tecnología ya existente para introducir novedades o mejoras. La calificación correcta determina qué incentivo aplica y con qué intensidad.
Modelo 100% a éxito. Solo cobramos cuando hay retorno: ayuda concedida, deducción aplicada o certificación favorable. Si no hay vía razonable, lo decimos antes de empezar.
Primera lectura técnica.
RCS lee tu proyecto y te dice si hay posibilidad de obtener retorno. No es un diagnóstico ni un buscador de ayudas: es una lectura técnica. Tú eliges cuánto compartes.
Lo lee RCS · respuesta en 48–72 h hábiles · sin newsletter
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RCS lo revisará y te responderá en 48–72 h hábiles. Gracias por la confianza.